Los aromas del té

 

A muchos consumidores de té, sobre todo a los menos experimentados, les encanta el té aromatizado. El té aromatizado no es ni más ni menos que té con algún tipo de aroma añadido. Como muchos sabéis existen diferentes variedades de té (té negro, té verde, Pu Erh…) como también diferentes tipos de aromas, y lo más llamativo es que cada combinación de tipo de té con cada tipo de aroma reacciona totalmente diferente. La calidad del té también es un factor absolutamente determinante.

 

Modos de aromatizar el té

  • Flores. Quizás sea este el modo de aromatizar más antiguo. Este modo es particularmente muy usado en países como China, donde el té verde se ha estado aromatizando con flores de jazmín desde hace cientos de años. Otra combinación muy popular es el té de rosa, té negro aromatizado con pétalos de rosa. Puede ser que las flores o pétalos se dejen una vez concluido el proceso de aromatización, pero lo habitual es que se retiren.
  • Humo. Este modo de aromatizar el té le confiere un carácter ahumado. Se dice que este modo se inventó en la provincia de Fujián, en China, allá por el 1820. Un clásico es el té Lapsang Souchong quizás el más representativo de este modo de aromatizar el té.
  • Aromas por esencia. Existen varios tipos de aromas añadidos tipo esencia. Quizás el primer té que se aromatizó así y se popularizó fue el Earl Grey, té negro aromatizado con bergamota el cual se data en el año 1830.

 

Tipos de aromas en el té

Los aromas utilizados en la industria del té pueden dividirse en tres grupos: naturales, convencionales y artificiales.

  • Aroma natural. El aroma natural se realiza por medio de la destilación de ingredientes procedentes de la naturaleza, normalmente se realiza por medio de aceites esenciales extraídos de especias, plantas aromáticas, flores… el proceso de extracción es más lento y costoso, pero el té y el consumidor final realmente lo agradecen. Monetariamente son los más costosos.
  • Aroma convencional. Son aromas que se crean con parte de aroma natural (extraídos de plantas, especias, flores…) u otros elementos químicos como potenciadores de sabor que se emplean normalmente en alimentación. Muchas industrias de la alimentación hacen uso de los mismos debido a su bajo coste en proporción a los aromas naturales.
  • Aromas artificiales. Son aromas que se crean químicamente de sabores que no se encuentran en la naturaleza, por ejemplo el aroma del caramelo.

 

¿Cuáles son los mejores aromas para aromatizar un té?

La respuesta es bien sencilla: los naturales. Los aromas naturales son los que mejor caen al té por muchos factores además de que son los más sanos. En contra encontramos es que son más caros que los convencionales y artificiales, pero realmente vale la pena. Con aromas naturales no se daña el aspecto del té, y el gusto en la taza es más reconfortante y placentero. En cambio un aroma no natural y de una baja calidad hará que el blend o mezcla de té tenga un deje a medicamentos. ¿Quién quiere eso?

La mayoría de fabricantes emplea aromas artificiales por su bajo coste para crear un producto final, pero para el verdadero amante del té “el todo de la industria del té no vale” quien toma un té busca disfrutar del mismo.

Hoy en día es un orgullo poder decir que, Alveus, es la empresa con el mayor catálogo de tés a granel con aroma natural de Europa. Ofrecer un producto diferenciado para los verdaderos amantes del té, es el objetivo.

Pin It on Pinterest