Cuencos de té para degustación

 

Muchas personas, a las que no le gusta el , piensan que el té es solamente agua caliente con azúcar y algo de sustancia. Pero el té, como bien saben los amantes del mismo, es mucho más que eso, es un maravillos placer, un ritual, una forma de vida. Degustar un puede ser tan apasionante como degustar un vino, prácticamente su vocabulario “técnico” es el mismo.

En este artículo trataremos de dar unas pinceladas sobre la degustación de la segunda bebida mundial, con el que esperamos que comenceis a ver el té de otro modo diferente, desarrollar vuestro paladar y lo que es más importante apreciar la calidad.

En la degustación del té participan todos los sentidos, desde que se coge el en planta para echarlo al agua hasta que él té, como bebida, llega a nuestro estómago.

En primer lugar coja un poquito de entre su dedo índice y pulgar y apríetelo, hágalo una bola, muévalo en sus dedos y compruebe su grado de sequedad, hay tés que crujen al apretarlos y otros que son más húmedos.

En segundo lugar observe la calidad con su color, hay una gama muy amplia de colores en el mundo del té, algunos más grisaceos, otros más intensos…por lo general cada tipo tiene un tono diferente. Otro aspecto donde interviene la vista es las hojas, por lo general las hojas enteras son de mejor calidad que las hojas rotas.

Una vez infusionado el té, recomendamos en un vaso de cristal, o con fondo blanco, podemos contemplar su color, su opacidad, sus sedimentos…¡cualquier elemento debe ser observado y aprendido!

Huela el té ahora en la lata o en la bolsa, trate de analizar que aromas le llegan, cuales predominan…ahora hágalo sobre su taza…¿son los mismos?, beba un poco…¿descubre algún sabor nuevo, o le recuerda a alguno presente en el té a granel o en el aroma de su taza? Advertimos que hay muchos sabores que permanecen escondidos y que solo salen al degustarse, buscar sabores y separarlos puede resultar algo divertido y apasionante.

A la hora de beberlo, entra el gusto en acción, el paladar solo nos dirá si está frio, caliente, salado, dulce, amargo o ácido. De estas características la única que debe aparecer, a parte de la temperatura, es la amargura que en cierto grado y con frecuencia se presenta en algunos tés. Por el resto quien nos marca el verdadero sabor es el olfato, por eso es importante algunos aspectos como no estar resfriado en el momento de una cata y ser una persona sin hábito de tabaco. Los catadores profesionales suelen beber absorbiendo fuerte para invadir de oxígeno cada sorbo e intensificar su sabor y la percepción a nuestro cerebro. También suelen enjugarse la boca con el mismo y escupirlo, para ver su cuerpo…hay infinidad de técnicas para llegar a la verdadera calidad del té. Pero nosostros os recomendamos para inicaros que absorbais como si fuérais a beber sopa que quema, que os lleneis un poco la boca de té y que lo deslizeis en su interior del principio de la boca hasta el final, y lo movais agitadamente con la lengua…¡evidentemente la boca cerrada!

Finalmente viene el efecto secundario del té en el bebedor, cada persona debe conocer como cada variedad de té influye en la misma. Muchas personas asocian el té verde para mejorar su actividad mental y el té negro en su estado físico, o un rooibos en el anímico…¡Conózcase a través de una taza de té!

Si quiere practicar ejercicios con el té para desarrollar su paladar y conocerlo mejor le proponemos una serie de actividades, en las que deberá de analizar el sabor general y los diferentes micro sabores que lo conforman:

– Descubra la importancia del olfato y del aroma, bebiendo té una vez normal y otra con la nariz tapada.

– Beba el mismo té con 3 temperaturas diferentes, frío, templado y caliente…

– Beba el mismo té azucarado y sin azucarar, el azúcar no siempre muestra el verdadero aroma y sabor del té.

Bueno deciros que este artículo es muy general, puesto que para cada tipo de té hay unos patrones, pero esperamos que haya despertado vuestro interés por iniciaros en las catas de té las cuales podreis realizar en compañía de clientes, familia y amigos. ¡Y si no quereis tanta parafernalia para encontrar un té de calidad, podeis consumir el té de Alveus!

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